15 diciembre 2011

Un sábado en Miraflores

El sábado de la semana pasada salimos de incógnitos para la inauguración del árbol de Navidad de Saga Falabella en el óvalo de Miraflores. Hubo fuegos artificiales y entretenimiento para los más pequeñitos. Antes de la celebración fuimos al parque Kennedy para disfrutar de un espectáculo musical.

31 octubre 2011

Hoy, el día de los siete mil millones, pero ¿el planeta seguirá para más?

Hoy día nacería el habitante número 7.000 millones de la especie humana en cualquier lugar del mundo, pero ¿podemos mantener un estilo de vida artificial, basado en el consumo superfluo y excesivo de recursos naturales que no respeta los ciclos vitales? Sin embargo, he aquí algunas cifras: durante la prehistoria hasta la revolución neolítica (hace más de 12.500 años), la población humana no sobrepasó del millón de habitantes. En definitiva, esto se debe a que los hombres solamente vivían de la caza, recolección y pesca, aunque no en gran escala como ahora. Cinco mil años antes del nacimiento de Cristo, la población humana ya era de 5 millones de individuos. En el comienzo de la era Cristiana, la población humana ya superó los 100 millones de individuos. Durante mucho tiempo, el crecimiento de la población humana fue muy lento, ya que el numero de nacimientos era inferior al de las muertes. Sin embargo, a fines del siglo XVIII, en Europa, la Revolución Industrial daría un impulso al crecimiento demográfico. En 1821, año de la independencia de mi país, la población mundial por primera vez superó el millardo de habitantes. Esto se debió a dos causas: el poder expansivo de los gases había trasladado grandes poblaciones humanas del campo a la ciudad, sobre todo en Europa, más específicamente en Inglaterra, donde tuvo origen el fenómeno de industrialización en gran masa. Sin embargo, la mayoría de la población se encontraba fuera de Europa; en China ya había problemas de superpoblación. A mediados del siglo pasado, la población humana superó los 2 millardos de habitantes. Diez años más tarde, la humanidad superó los 3 millardos de habitantes. Y en 1973, ya éramos 4 millardos de individuos. El 28 de septiembre de 1986, la población humana por primera vez alcanzó el entonces récord inédito, de cinco mil millones. El 18 de junio de 1999, la población humana llegó a los seis millardos (un millardo = 1.000 millones) de individuos. Hoy, con una población humana presionada por la escasez, la desesperación y la incertidumbre, siete millardos de individuos parece una exageración, pero es la cruda realidad. Nuestra especie, nulamente diversa biológicamente ha puesto a los demás seres vivos en riesgo, y hoy tenemos que tener en cuenta que el núcleo (o campo magnético) de la Tierra envejece, se desgasta por la rotación, el ciclo geológico, y otros factores, y podría ser incapaz de tolerar un cambio climático generado por la irresponsabilidad de nuestra especie. Nuestro planeta no es un pozo de recursos infinitos; los recursos pueden agotarse a una velocidad mayor de la que el núcleo puede recomponerlos. Sin embargo, no hay que preocuparse, otros países han sufrido descensos demográficos. Probablemente, quien lea algo de Historia, sabrá que la población europea cayó en números durante los siglos XIV y XV, debido a las pestes (la más conocida de todas, la “Peste Negra” acabó con más de la mitad de la población), las guerras y otras calamidades. Con la llegada de los europeos a América, la población autóctona cayó estrepitosamente debido a las epidemias traídas por los conquistadores. Incluso en Australia, donde el creciente flujo de población anglosajona extermino definitivamente a las tribus que vivían allí. Sin embargo, pese a los avances, gran parte de la población humana es analfabeta, no consume las 2.000 kilocalorías diarias recomendadas por la FAO, vive en una pobreza extrema por debajo de una organización social sobreexplotadora, despilfarradora, y vanidosa, que solamente vive del momento en vez de aprender del pasado. Como decía Lindbergh en la revista Life en diciembre de 1967, el hombre se ha convertido de una especie más al “animal más derrochador, destructivo y deficiente”. De acuerdo con Jim Lovelock en su libro La venganza de Gaia, “si fuéramos siete mil millones tendríamos que necesitar el equivalente de tres planetas Tierras idénticos y nuestro planeta solamente sirve para sostener a 500 millones”.

26 junio 2011

En el mar, la vida ya no es tan sabrosa…

Esta semana, un estudio publicado por científicos de renombre acaba de concluir de que los océanos podrían perder irreversiblemente su diversidad biológica si no se frena la pesca, contaminación y el calentamiento global, están deteriorando la biodiversidad oceánica en mayor medida de que se pensaba. Para muestra, un botón: de acuerdo a mi padre, en la época de su niñez, el río Rímac (que desemboca en el océano Pacífico) estaba lleno de camarones, truchas y langostas; hoy, es un basural que contamina nuestro litoral. Residuos fecales dañan las aguas subterráneas. Hoy el mar está muy contaminado y que. Ya en la década de 1970, se temía el efecto de la contaminación por petróleo tendría efectos devastadores en la cadena alimenticia del océano. Durante los años 80 y 90 del siglo pasado aumentó el número de informes sobre la sobreexplotación del medio marino. En el nuevo siglo, sin embargo, un estudio publicado por científicos reveló que la sobreexplotación del ecosistema marino tiene sus orígenes en la prehistoria, cuando las técnicas de caza comenzaron a perfeccionarse. Los problemas se han vuelto más complejos, por lo que la pesca se volvió intensiva a partir del final de la Edad Media y la contaminación, no es un fenómeno reciente. Considerando el efecto acumulado que la humanidad hizo durante más de 10.000 años a los cuerpos de agua, los efectos son cada día más chocantes. Una noticia nada desalentadora circuló hace unas horas. Philip Reid reconoció que la fuga masiva de ballenas y plancton del Ártico era una señal de alarma.

11 junio 2011

La importancia de la biodiversidad

Hoy, el ritmo de extinciones de especies es de entre 1.000 y 10.000 veces la tasa natural de extinción. Sin embargo, el registro fósil es a veces parcial, por que los hombres de ciencia deben sacar sus conclusiones. Los depredadores son líderes de las cadenas alimenticias de sus ecosistemas, y su ausencia podría provocar un aumento descontrolado de su presa. El ser humano, sin embargo, con sus ciudades, sus caminos y sus cultivos ha constituido una barrera eficaz para las demás especies. Según el libro Zoología Pintoresca de Ángel Cabrera (Ramón Sopena, 1956), “la presencia del hombre, más que a la propagación de las especies, contribuye a su exterminio”. En el libro Rediseñando el futuro de Russell Ackoff, el autor indica que “el suministro de recursos naturales no era ilimitado” y “la calidad del medio ambiente comenzó a deteriorarse visiblemente”. De aquí en que numerosas naciones se pusieron a colaborar mutualmente para proteger nuestra herencia biológica.

09 junio 2011

CO2, Alerta

En junio de 2010, hace apenas un año, el dióxido de carbono (CO2) llegó a ocupar las 389 partes por millón de la masa total de la atmósfera terrestre. El cambio climático afecta a cualquiera, y tenemos que tener en cuenta de que el ser humano, nuestra especie, ha alterado más el medio ambiente que cualquier otro ser vivo. Hoy, la quema de combustibles fósiles está llamando la atención a los científicos. Una comparación se hizo recientemente entre la época actual y el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno. Los resultados arrojaron datos sorprendentes. Las emisiones por la simple quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas natural, etc.), además del CO2 emitido por la deforestación era de un total de 8 gigatoneladas por año. Increíble, pero cierto. Sin embargo, durante el período del Máximo Térmico, hace más de 55 millones de años, esa emisión era de apenas de entre 300 megatoneladas y 1,7 gigatoneladas. Ahora, solo queda más que la esperanza. El Perú, nuestro país tiene el 60% de su superficie compuesta de bosques.

05 junio 2011

Este domingo, Día Mundial del Ambiente

El domingo 5 de junio se celebró el Día Mundial del Ambiente. Sin embargo, yo también fui a votar. La campaña de la segunda vuelta electoral no estuvo excluida de toda grosería. Hubo guerra sucia entre los planes de gobierno entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala. El primer reporte de la ONPE dio a Ollanta Humala apenas un 50,1% y a Keiko el resto. Conforme fue pasando el tiempo, Ollanta se llevaría más del 51% de los votos válidos. Estas elecciones tuvieron un margen de ausentismo notable: en la primera vuelta hubo 3.250.181 ausentes. En la segunda vuelta, hubo 3.480.314 ausentes (un 7,08% más que en la primera vuelta). Pasando de tema, el impacto que ha tenido la especie humana sobre el medio ambiente (e se día también se conmemoró esa fecha para reflexionar) ha sido enorme si lo comparamos con las demás especies biológicas. La creciente presión sobre los bosques para obtener papel, madera, combustible y crear nuevas tierras agrícolas ha aumentado significativamente en los últimos 60 años. La biodiversidad, consecuencia de 4.0o0 millones de años de evolución, se encuentra amenazada desde el Holoceno; la tasa actual de extinción de especies es entre 100 y 1.000 veces mayor que si ocurriese naturalmente. La riqueza genética de la Tierra está bajo riesgo. El hombre ha contribuido al aumento descontrolado de su población: de apenas 5 millones en el comienzo de las primeras actividades agrícolas (hace 8.000 años) a cerca de 7.000 millones de habitantes que requerirán recursos cada vez más escasos. Estamos explotando los hábitats para cultivar alimentos y para comerlos. En la historia de la Tierra, hubo cinco extinciones masivas: la del período Ordoviciano (hace 438 millones de años), la del Devoniano (hace 360 millones de años), la del Permiano (hace 245 millones de años), la del Triásico (hace 208 millones de años) y la más reciente, la del Cretáceo (hace 65 millones de años). Según numerosos biólogos, estamos viviendo “la sexta extinción”. Sin embargo, esta extinción comenzó en realidad cuando el hombre desarrolla la técnica de la caza a gran escala. Comienza a dominar el fuego, y con ello altera drásticamente su hábitat. Aunque los humanos coexistieron con otras especies de su hábitat, hay evidencias de la alteración radical del ambiente: en Australia, luego de la llegada de los primeros grupos humanos, se exterminó a la biodiversidad australiana. Según David Lindermayer y Mark A. Burgman, las extinciones de la megafauna  ocurrieron en otras partes del mundo en períodos diferentes. En Nueva Zelanda, la moa y su depredador, el águila de Haast fueron extinguidos por los maoríes cuando llegaron aproximadamente en el siglo XIII de nuestra era. La llegada de los humanos a la Isla de Pascua tuvo un efecto devastador. La introducción de la rata de Polinesia, impulsada por el crecimiento de la población, jugó un papel muy importante en la extinción de la palma endémica de Rapa Nui. La sobreexplotación del medio ambiente local ocurrida durante la civilización Maya fue consecuencia de sus propios errores.

15 mayo 2011

No voy en tren, ni voy en avión…

No voy en tren, voy en avión, como dice la canción de Charly García. Pero a mí me sucedió lo contrario. Ayer me fui por el trencito del Parque de la Amistad en Surco. Cuando llegamos al túnel, gritamos como locos y nos recorrimos todo el Parque de la Amistad. Luego me di un paseo por la lagunita y observé que no se podía dar de comer a los animales. Después tomamos unas fotos y me comí unos picarones. De ahí llegué a una exposición de arte contemporáneo. Llegué de aquí a mi casa algo agotado pero tomamos unas fotos que quiero mostrarles ahora.