18 marzo 2011

A mal tiempo, ¿buena cara?

El 11 de marzo de 2011, los peruanos nos despertamos con una mala noticia: un terremoto y posterior tsunami afectó la prefectura de Miyagi en Japón. La ciudad costera de Sendai fue arrasada por un gigantesco maremoto. Y lo peor estaba por venir. La central nuclear de Fukushima que fue dañada por el sismo, registró un nivel de radiactividad mil veces superior a la normal. Mi papá en ese día caminó por las playas del Sur. Sin embargo la alerta de maremoto fue puesta en marcha en todo el Océano Pacífico. El número de muertos inicialmente fue de 2.000 a 3.000 pero fue elevándose hasta 20.000 debido al descubrimiento de cadáveres. Por la alerta de maremoto no pude ir a Miraflores el domingo pasado sino al Jockey Plaza. Cuando pasó el susto del terremoto en Japón, todo iba bien personalmente. Sin embargo, el miércoles me cayó una mala noticia: uno de mis tíos de mayor edad, Alfredo, murió de un paro cardíaco. El jueves fui al sepelio y posterior funeral. He aquí las fotos.

03 enero 2011

2010: Un año de desastres

Definitivamente, el año que pasó, el número de desastres relacionados con el cambio climático se multiplicó. El año comenzó con un terremoto muy poderoso en el país más pobre de América. Un seísmo feroz, que destruyó la ciudad de Puerto Príncipe y los suburbios de ésta, causando más de 200.000 muertos. Pese a esto, las consecuencias eran mínimas para las compañías de seguros ya que, en los países pobres como Haití, eran muy pocos los que tenían una póliza de seguros. Sin embargo, el terremoto ocurrido en Chile el 27 de febrero, causo pérdidas materiales valorizadas en cerca de 15 billones de pesos chilenos (90.000 millones de nuevos soles), aunque dejo menos muertos. La diferencia: Haití, un país superpoblado (353,15 habitantes/km2) y con un PBI per cápita muy bajo (US$ 1.153 en precios internacionales), y con un suelo totalmente sobreexplotado, en el que la deforestación hizo que su superficie vegetal cayera del 60% en 1923 a apenas 2% en 2006. Para empeorar las cosas, los huracanes de la temporada 2008, afectaron las escasas infraestructuras de comunicaciones. Chile, por su parte, no esta muy poblado como Haití (22,62 habitantes/km2) pero tiene un PBI per cápita relativamente alto (US$ 14.939 en precios internacionales), y posee leyes que frenan la sobreexplotación ambiental. El 14 de abril, otro terremoto, esta vez en China, dejó cerca de 3.000 muertos, 270 desaparecidos y 12.000 heridos. En Indonesia, el 26 de octubre, una mezcla de terremoto y posterior tsunami sacuden la isla de Sumatra en Indonesia, con cerca de 2.700 muertos. Y aquí no termina la cosa. El 26 de enero, una mezcla de aludes, lluvias e inundaciones llegó al Cuzco, dejando ocho muertos y varios turistas tuvieron que ser rescatados. El 20 de febrero, en Madeira, Portugal, un temporal dejó 42 muertos y 16 desaparecidos, y daños por poco más de 1.000 millones de euros. En Indonesia, una combinación de lluvias y deslizamientos de tierra ocurridos en Java el 23 de febrero, dejaron 100 muertos y 72 desaparecidos. Entre el 27 de marzo y el 7 de abril, las lluvias torrenciales en América del Sur dejaron 283 muertes. En mayo, 100 personas murieron debido a las inundaciones en Afganistán. Entre el 17 de mayo y el 9 de junio, una serie de inundaciones en Europa Oriental dejaron 30 muertos. En Francia, entre el 15 y el 17 de junio se generó un temporal sin precedentes. Hubo 25 muertos. Entre junio y julio, por dos semanas, dos semanas de lluvias en Rumania dejan al menos 23 muertos. Entre mayo y agosto, una serie de extraordinarias lluvias durante la temporada de monzones dejaron más de 3.000 muertos en la República Popular China. En agosto, ocurrió algo inesperado en Pakistán, una serie de inundaciones y aludes de tierra dejaron más de 1.700 muertos y 21 millones de afectados (incluyendo cerca de 9 millones sin hogar), una catástrofe sólo comparable a la de Bangladesh en 1970. En ese mismo tiempo, inundaciones similares en la India dejaron más de 170 muertos y centenares de desaparecidos. Las inundaciones no se interrumpieron hasta noviembre, y entre octubre y este último mes, el Sudeste Asiático y África se vieron castigados con una serie de inundaciones que causaron mas de 1.000 muertos, cientos de miles de evacuados y millones de afectados.

Olas de frío, olas de calor, que antes eran noticia esporádica, ahora son noticia de primera plana en los diarios de circulación nacional. 41 muertos durante la ola de frío en India en los primeros días de 2010. Ese mismo periodo, 29 muertos en Norteamérica por la ola de frío ártico. A fines de enero, Centroeuropa se vio afectada por una incesante ola de frío que mató a más de 200 personas. Entre el 14 y 19 de febrero, Taiwán experimentó una ola de frío similar. Entre el 14 de julio y el 2 de agosto, una ola de frío afectó al Cono Sur de América dejando más de 50 fallecidos. Una enorme ola de calor soportó Paraguay con picos de ¡más de 313 K (40° C)! y con apagones frecuentes, dejó 54 muertos en febrero. En Brasil, una ola de calor en  el estado de Río de Janeiro, causó el aumento de la temperatura a 319 K (46° C) y la muerte de 32 personas. En mayo, se registró la mayor temperatura en un lugar habitado, fue en Pakistán, con 56° C. Sin embargo, la ola de calor más notable durante el 2010 fue la ocurrida en Rusia, donde el país vivió su ola caliente más crítica de los últimos 1.000 años, donde las temperaturas superaron los 41 °C. Más de 700.000 hectáreas de bosque fueron arrasadas por los incendios y murieron miles de personas y animales. Y el 28 de setiembre la cosmopolita ciudad de Los Ángeles, California, Estados Unidos, sufrió la temperatura más alta jamás registrada: 45° C. También los huracanes dejaron su nota triste durante el año. La segunda semana de marzo, la tormenta tropical Hubert deja en Madagascar, uno de los países más diversos biológicamente, 87 muertos, 34 desaparecidos, 187.613 damnificados y 93.000 hectáreas de tierra inundadas. El 30 de mayo, la tormenta Ágatha deja en América Media 197 muertos, más de 230.000 afectados y miles de damnificados. Del 26 de junio al 1 de julio, la tormenta tropical Álex, categoría 1, dejó 34 muertos en América Media. Del 12 al 18 de julio, el tifón Conson dejó en Filipinas 76 muertos, 72 desaparecidos y más de 150.000 damnificados; en la provincia de Hainan, en la RP China, 2 muertos y 40.000 evacuados, y en Vietnam, 1 muerto y 10 desaparecidos. En la tercera semana de setiembre, dos ciclones afectaron diferentes partes del planeta: el tifón Fanapi, dejó por su paso por China y Taiwán, 78 muertos, 61 desaparecidos, 138.000 evacuados y más de 2 millones de afectados; las lluvias causadas por los huracanes Karl y Matthew dejaron 53 muertos, 40.000 desaparecidos y 650.000 desaparecidos. En los primeros días de noviembre, Haití, ya castigado por el terremoto del 12 de enero, fue castigado por el huracán Tomas, dejando 35 muertos, 7 desaparecidos y miles de evacuados. Y 2010 fue también año de catástrofes causadas por el hombre. El 20 de abril, una plataforma de British Petroleum cercana a las costas de Luisiana (Estados Unidos) en el Golfo de México, se incendió sin control. Dos días después, se generó un colosal derrame en las aguas del Golfo de México cuyo resultado final fue de cerca de 5 millones de barriles y consecuencias ecológicas sin precedentes. El 4 de octubre, un accidente en la planta de MAL Zrt en Ajka derramó una gran cantidad de barro rojo, matando a todos los seres vivos del río Marcal y contaminando parte del Danubio. Y para terminar, el 2010 terminó siendo el año más caliente desde que se registraron las temperaturas en 1880. Y el dióxido de carbono llegó a superar las 390 partes por millón. Bueno, me despido, y que 2011 podamos tener que solucionar este caos. Ya somos 6.891 millones de homo sapiens que luchan por recursos más escasos.

26 junio 2009

Hay artistas que se van y vienen...

Ayer, había muerto el rey del pop, Michael Jackson, de un paro cardíaco. Muchos fans en el mundo lloran su pérdida, como Hendrix en 1970, Jim Morrison en 1971, Elvis Presley en 1977, John Lennon en 1980, Roy Orbison en 1988, Kurt Cobain en 1994, George Harrison en 2001 y desde ayer, Michael Jackson.

Michael Jackson influenció a la cultura pop desde los años 80, cuando el álbum Thriller (1982) vendió más de 60 millones de copias desde su lanzamiento. Ha recibido 8 premios Grammy en 1984 por la calidad del álbum. Vendió más de 750 millones de copias y recibió 13 premios Grammy.

Innovó con su estilo de música y MTV, revolucionó el modelo con los videos de Billie Jean y Jackson hizo delirar a todos con el famoso paso del Moon Walk.

15 abril 2009

El calentamiento global es mucho más complejo de lo que se cree

En un artículo del diario Perú.21 de ayer martes, Guillermo Giacosa escribió en su columna que "todas las convenciones sobre el cambio climático han fracasado", ya que solamente se basan en el dióxido de carbono. Estas convenciones públicas se reducen exclusivamente al carbono, y asumen que el carbono es la causa de todos los males. También hay otros gases de invernadero. El NF3, presente en la tecnología de punta (incluyendo monitores LCD y los microchips) es un gas de invernadero, y es 16.800 veces peor que el CO2. El SO2F2, utilizado para la fumigación, es cerca de cinco mil veces peor que el CO2. Si el tratado de Kioto incluyera a estos gases ya nocivos, el calentamiento global podría ser superado. Sin embargo, el calentamiento global tiene sus raíces hace 65 millones de años, cuando comenzó un deterioro climático en nuestro planeta, con ciertas oscilaciones entre períodos templados y fríos. Durante el segundo milenio de nuestra era, y antes de la segunda revolución industrial, la temperatura de nuestro planeta aumentó en apenas 0,2ºC, sin embargo, a partir de 1850, comenzó el actual episodio de calentamiento global que ahora persiste. Buen ejemplo de ello es el retroceso de los glaciares y el daño a la capa de ozono, así como la creciente lucha por los recursos naturales, cada vez más escasos. No sé si el desastre del 31 de mayo de 1970 que sepultó a Yungay, fue causado no por un aluvión, sino por un deshielo del Huascarán. El tsunami del 26 de diciembre de 2004 que afectó a varios países asiáticos fue causado quizás por un desprendimiento de un glaciar en la Antártida. Además hay que considerar que los gases de invernadero que emiten los volcanes y los ciclos solares complican aún más el deterioro climático. Los gases emitidos durante la Guerra entre Irán e Iraq entre 1980 y 1988, la Guerra entre Iraq y Kuwait entre 1990 y 1991, y la invasión a Iraq a partir de 2003, también han complicado la lucha contra el calentamiento global. Incluso, los gases emitidos durante las dos Guerras Mundiales, todavía persisten. Es probable que los gases emitidos durante la explosión de Toba en 1815 todavía persistan, y quizá los emitidos durante la explosión del Krakatoa en 1883. La maldición todavía persiste, y el sistema económico dominante, hoy se encuentra en crisis y según Giacosa, "la recuperación económica es artificial si se quiere proteger el entorno". O mejor dicho, es imposible, si se quiere proteger al medio ambiente. La ola de suicidios desatada en varios países es debido a la ineptitud de nuestra humanidad a los cambios sociales desatados por el cambio climático. Y ya hay guerras por otros recursos, como la crisis de Darfur, que se debe a una creciente escasez de recursos "básicos". Y para empeorar las cosas, las consecuencias de los accidentes de transportes motorizados también emiten gases, como el que ocurrió ayer en el km 165 en Cañete, al sur de lima, cuando un micro interregional chocó con un camión que transportaba gas licuado de petróleo. El lugar donde ocurrió esta tragedia ardía "a 800ºC" como decía un titular de La República. El titular de Peru.21 se tituló "¡Infierno!". Sin embargo, El Comercio, obtuvo la noticia con un titular más serio: "Tragedia tras tragedia: 18 carbonizados en la Panamericana Sur". Y esto por culpa de nuestro sistema de transportes en nuestro país. Debería haber mayor respeto a las leyes de tránsito.

17 noviembre 2008

05 octubre 2008

Un día en la boda






Yo ayer sábado fui a la ceremonia de boda de mi prima Isabel. Hubo primero una misa y luego en la ceremonia.